Last train to paradise

Entramos en el llamado ”Last train to paradise”, el cuál me sonaba a nombre de canción. Ryka me sonrió satisfecha y ladeó la cabeza. Yo le miré seria, sin ganas de hablar. No le veía sentido alguno a mi vida. Condenada a mi sinrazón, estaba sentada junto a la más extraña chica que había visto. Quizás por eso estaba con ella, porque parecía no pertenecer a ninguna parte.

Ryka llevaba un vestido magenta a rayas negras, que no eran ni horizontales ni verticales, oblicuas; era de manga corta y se terminaba justo un poco por encima de sus aparentemente frágiles rodillas. Sin embargo, lo más característico -para mi- era su peinado: una coleta al lado con un gran lazo magenta, tres pinzas con lacitos y muchos accesorios más pequeños, que decoraban su bonito pelo castaño, que caía lacio hasta su cintura.

Sonreí al sentirme más normal a su lado y le hablé.

-No veo nada de raro en este tren-suspiré perdiendo mi escueta sonrisa-. No entiendo por qué te hacía tanta ilusión traerme.

-Ibas a suicidarte, ¡quería intentar impedirlo!-bufé repentinamente molesta-. ¡El túnel!-Gritó con alegría levantándose de un salto y levantando los brazos.

Todo se hizo negro. Me limité a observar lo que no podía ver, debido a su carácter inmaterial: contemplé la nada, la oscuridad.

Pasaron un par de minutos hasta que salimos del túnel o eso pensé. De sopetón, quedé deslumbrada y sentí como el suelo desaparecía, y yo caía en un deslumbrante vacío. <<Voy a morir>>. Cerré los ojos con fuerza, tratando de reprimir las lágrimas pero no pude. <<¡¿Pero no querías salvarme, Ryka?!>> Tenía miedo. Jamás pensé que lograr mi única meta era tan aterrador. El dolor. La nada. Yo. <<Por fin estaré en paz, aunque me prometí que no lloraría>>. Me recriminé mientras trataba de quitarme esas molestas gotas… <<¡¿Cuánto más voy a seguir cayendo?!>>. Esperé temblando espachurrarme contra el suelo, pero nunca llegó ese momento. La vida aún no quería liberarme.

Sentí como algo me acogía en sus ”brazos”. Traté de liberarme pero eso solo conseguía que me ahogase, ese ”algo” se enredaba  y aprisionaba mi cuerpo, por lo que seguí luchando para alcanzar mi meta. Lo último que vi fue una mueca de disgusto en los labios de una mujer que no pude identificar.

-0-

¿Qué os parece? ¿Queréis saber más sobre la loca de Ryka y su ”amiga”? No sé qué voy a hacer, pero si me ilusiono con la idea podría lograr una historia 😛 ¿Os gustaría?

¡No os olvidéis la sonrisa!

A.W.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s