Espina(s)

Una dulce espina,

se retuerce.

No sabe nadar,

así que aprendió a trepar.

En espiral como una pena dolida,

o un soplo de esperanza carcomida.

Olía bien, sabía mejor,

una espina singular.

Sin dudar, pues duda era,

la espina del amor.

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Improvisación IV

Había un sol brillante, que cegaba mis afilados ojos. Entornándolos casi al máximo me subí al dragón; no fui consciente de la belleza de tal bestia hasta que emprendió el vuelo dándole la espalda al sol.

Era preciosa. Una dragona Frissha, o ”fría”, en mi idioma, cuyas escamas plateadas devolvían un curioso y atrayente brillo azul. Eran elegantes, acordes con su esbelta y delgada figura que le dotaba de un cierto aire de belleza débil. Sin embargo, su cuerpo estaba lejos de ser quebradizo, era ágil, flexible y con una dura coraza que la protege del frío.

A veces me preguntaba como había acabado en mi camino.

Soplaba viento, demasiado como para que pudiera escuchar las fechas que ella esquivó con facilidad. No esperaba un ataque tan pronto, aunque tampoco alteró mucho nuestra ruta. Syla se elevó por encima de las nubes y hasta ella los perdió de vista. Era todo tan maravilloso a lomos de un dragón…

 

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¡Hola, lectorzuelos! Ya hacía un tiempo, eh.

Os traigo esta improvisación especial, con ella pretendo iniciar el borrador de un escrito para volver a disfrutar de mis historias aunque sea sin preparación, pero disfrutando de mi creatividad y poniéndola a prueba. Como os imagináis, es muy voluble, y no sé a qué me llevará: si a continuar este escrito, iniciar otro, divagar… Lo que sí os puedo decir es que me encantaría compartirlo con vosotros, ¿os apuntáis?

Improvisación III

Hace unos días acabé los exámenes, se puede decir que oficialmente soy ”libre”. Bueno, temporalmente, pero no seamos aguafiestas, os echaba de menos.

Me apetecía reencontrarme con el papel de forma natural, cariñosa, sin forzar las cosas. Por eso he abierto la libreta que me apetecía y he comenzado a recordar, leyéndome.

Que extrañas me saben mis antiguas palabras…

Es eso lo que me ha llevado a pensar que están vivas, gracias a nosotros, los lectores. Un poema que sabía perfectamente por qué lo escribí y qué quería transmitir ahora sabe completamente diferente, como si fuera otro. A veces, incluso dejo de comprenderme si no tengo una referencia a la que aferrarme.

Vamos a poner un ejemplo no muy drástico:

Ronroneas al atardecer que lame tu sonrisa.

Olvidas aquellos despojos de libro viejo.

Tarareas tus penas

manchando recuerdos..

Alargas la condena

creyéndola cura.

Visión actual:

Al leer me imagino una escena: una puesta de sol y el mar, una muchacha contemplándolo. No entiendo lo que significa, pero me parece hermoso. Luego, el poema parece destilar tristeza, la belleza se ha ido y ahora la muchacha, sentada en la hierva mientras es acariciada por el viento, rememora momentos felices que la van destruyendo poquito a poquito, ya que no están. Sabe que se hace daño. No parece importarle.

Visión anterior:

El poema lo escribí hablando conmigo misma. Trata del poder destructivo de los recuerdos a través de un vocabulario que me gusta especialmente y considero que es muy nostálgico, una mezcla triste y hermosa; una fusión entre elementos agradables y desagradables. Sin embargo, es una crítica a mí misma por seguir recordando cosas que lo único que hacían era dejarme en trance, con el corazón dolido pero adicto a ese dolor, como si eso me recordase que estoy viva. O mejor dicho, como si esa fuese la única forma de atesorar lo que había perdido.

Espero de corazón que la entrada os haya gustado, sea o no así, dejad un comentario con vuestra opinión que eso siempre me anima a seguir escribiendo. ¿Os ha gustado el poema? ¿Qué os transmite?

Con cariño,

A.W.

Improvisación II

Al final siempre recurro a ti,

con el corazón hecho jirones.

Es una adicción cabezona, melosa,

como tú.

Tan desigual y poderosa,

única.

Nunca sé cuántas bocanadas de ti voy a necesitar;

dos, tres o ninguna.

Me llenas tanto que sin tí soy vacío.

Un libro sin lector.

Un corazón sin sangre, sin tinta.

Me invades la boca con espumarajos agrios e ilusiones dulces.

Ah, tan hermoso es tu consuelo…

 

Espero que esta vez, wordpress me deje separar bien las estrofas e.e En fin, ojalá este poema os guste y os llegue, aunque sea un poquito, a vuestro delicado corazón.

Feliz Año Nuevo~

(atrasado, pero con mucho cariño)

Aria White

Reto 3

Estoy de pie en mi cocina con el móvil, ajeno a todo. Twitter, facebook… Actualizaciones cada minuto. Atención constante. Mi vida virtual se adueña de todo. Es mi todo. Me ayuda a ignorar la realidad.

Me froto los ojos molesto y una vez más, le bajo el brillo a la pantalla. ¡Bip, bip, bup! <>. Lo abro indiferente.

Entro en shock.

Mi corazón galopa llevando a cabo el intento de huir que no puedo hacer. Releo el mensaje. <<Esto es una mierda, ¡debe ser una broma! Es demasiado pronto>>. Nervioso, con la boca seca y las manos sudorosas, asimilo lo que significa el mensaje. <<Y yo que quería vivir un poco más… y llegar a la universidad y tener hijos con Helena, o al menos intentarlo…>>. Me río. Un poco menos atacado, decido no decirle nada a mi madre.

Subo corriendo las escaleras hacia mi habitación, al llegar, busco mi portátil. No aparece por ningún lado.

-¡¿Dónde está?!-grito alterado de nuevo.

-¿Qué buscas, Manolo?-dice mi madre alertada.

-¡El portátil!

-¿No recuerdas que está requisado hasta que apruebes?-me responde.

<<¡No! ¡Mi vida depende de conseguirlo!>> quise gritarle, pero me contuve, yo no soy una reina del drama como mi hermana.

Necesito un plan B: el móvil. Es más lento y petardo para esto, pero me vale para salir del paso. Ya está todo listo. <<Uno, dos… ¡Tres!>>.

Las notas de selectividad habían salido antes de tiempo.

A.W.

 

Aturdimiento

Como un vals sordo,

bailo ensimismada en mi compás.

Tu mano en mi cintura

y una nueva nota:

aturdimiento.

Bailo sin ver, sin oler,

pero te siento, nítido

en mi corazón.

Sonríe sin mi media luna,

sin esfuerzo, presa

de la ensoñación.

Bebo sin tragar

un líquido que discurre

meloso por mis venas.

La quemazón me altera.

Me remuevo.

Lucho, o finjo hacerlo,

pues un suave suspiro,

me devuelve a la irrealidad.

A.W.