Espina(s)

Una dulce espina,

se retuerce.

No sabe nadar,

así que aprendió a trepar.

En espiral como una pena dolida,

o un soplo de esperanza carcomida.

Olía bien, sabía mejor,

una espina singular.

Sin dudar, pues duda era,

la espina del amor.

Improvisación III

Hace unos días acabé los exámenes, se puede decir que oficialmente soy ”libre”. Bueno, temporalmente, pero no seamos aguafiestas, os echaba de menos.

Me apetecía reencontrarme con el papel de forma natural, cariñosa, sin forzar las cosas. Por eso he abierto la libreta que me apetecía y he comenzado a recordar, leyéndome.

Que extrañas me saben mis antiguas palabras…

Es eso lo que me ha llevado a pensar que están vivas, gracias a nosotros, los lectores. Un poema que sabía perfectamente por qué lo escribí y qué quería transmitir ahora sabe completamente diferente, como si fuera otro. A veces, incluso dejo de comprenderme si no tengo una referencia a la que aferrarme.

Vamos a poner un ejemplo no muy drástico:

Ronroneas al atardecer que lame tu sonrisa.

Olvidas aquellos despojos de libro viejo.

Tarareas tus penas

manchando recuerdos..

Alargas la condena

creyéndola cura.

Visión actual:

Al leer me imagino una escena: una puesta de sol y el mar, una muchacha contemplándolo. No entiendo lo que significa, pero me parece hermoso. Luego, el poema parece destilar tristeza, la belleza se ha ido y ahora la muchacha, sentada en la hierva mientras es acariciada por el viento, rememora momentos felices que la van destruyendo poquito a poquito, ya que no están. Sabe que se hace daño. No parece importarle.

Visión anterior:

El poema lo escribí hablando conmigo misma. Trata del poder destructivo de los recuerdos a través de un vocabulario que me gusta especialmente y considero que es muy nostálgico, una mezcla triste y hermosa; una fusión entre elementos agradables y desagradables. Sin embargo, es una crítica a mí misma por seguir recordando cosas que lo único que hacían era dejarme en trance, con el corazón dolido pero adicto a ese dolor, como si eso me recordase que estoy viva. O mejor dicho, como si esa fuese la única forma de atesorar lo que había perdido.

Espero de corazón que la entrada os haya gustado, sea o no así, dejad un comentario con vuestra opinión que eso siempre me anima a seguir escribiendo. ¿Os ha gustado el poema? ¿Qué os transmite?

Con cariño,

A.W.

Aturdimiento

Como un vals sordo,

bailo ensimismada en mi compás.

Tu mano en mi cintura

y una nueva nota:

aturdimiento.

Bailo sin ver, sin oler,

pero te siento, nítido

en mi corazón.

Sonríe sin mi media luna,

sin esfuerzo, presa

de la ensoñación.

Bebo sin tragar

un líquido que discurre

meloso por mis venas.

La quemazón me altera.

Me remuevo.

Lucho, o finjo hacerlo,

pues un suave suspiro,

me devuelve a la irrealidad.

A.W.

Arañar(me)

Abocados al olvido,

condenados al ensueño.

Arañas un cristal pulido;

rompes una coraza en carne viva…

Crees llevarte bien con el fuego,

pero no ves que se calcina en él.

 

Dime que no me amas,

que yo puedo,

que el muro que quiero cruzar

no me matará…

 

No arañes más mi corazón,

si no me dejas morderte.

Mi Poesía: Segundo micrófono abierto (I)

I

Escupir versos de fuego.

Abrasar mis calles con ellos.

Arrancar las estúpidas plumas

de estas inútiles alas que no vuelan.

Eso quiero…

¡Amar mi libertad, mi soledad o mi locura!

Deshacerme en sollozos alegres,

o simplemente, deshacerme.

Este es uno de los poemas que leí. Poco a poco iré subiendo el resto, aunque hay otro que conocéis: Atazagorafobia, que también tuvo su momento de protagonismo.

La verdad es que me lo pasé muy bien. Disfruté mucho al leer y compartir mis versos, que fueron bastante bien acogidos. No tengo ningún vídeo para subir pero me he planteado en un futuro adjuntar a estas entradas poéticas, algún audio o similar para que podáis escucharme/verme recitarlos.

Espero poder repetir la experiencia y continuar conociendo a gente de este mundillo, que siempre viene bien y te ayuda a darte cuenta de bastantes cosas.

¡Hasta la próxima, Qarmita!

A.W.

Día 30/60

Permíteme

arrebatarte tu cordura

con besos de canela y perfume de vainilla.

Permíteme, acurrucarme en tus sueños,

y atraparte en los míos, que te ansían…

Permíteme, ser tu amada

en la linde entre el cielo y el infierno.

 

Permanezcamos en este ensueño,

donde la soledad, es solo un mito…

A.W.

Distancia

Toca un breve momento poético. Dejad la mente abierta y que el embriagador aroma escrito de la poesía os seduzca, al menos por un rato 😉

Imagen 032-Distancia

Un poco de sal,

sabe agrio.

Unas gotas de limón,

saben dulces.

Y un beso,

sabe a pensamiento.

Este curioso poema tiene su explicación, que subiré posteriormente. No digo fecha porque eso va a depender en gran parte de vosotros. Quiero que me digáis qué creéis que intento transmitir con estos versos y por qué creéis eso. Sé que de primeras parecen unas ilógicas palabras bonitas puestas como capricho por alguien como yo, pero no os dejéis engañar. Fijaos bien en el título y en las comparaciones. ¡Ánimo vividores! ¡Yo sé que podéis!

PD: Todas las fotografías que comiencen a aparecer de ahora en adelante y que estén firmadas son mías y por tanto no pueden usarse sin mi permiso. Gracias.

Libertad ensoñada

Lo estas escuchando. Sí. No lo niegues. Son los aullidos de un lobo. Déjate envolver por su libertad…

Libertad ensoñada

Escuché el aullido de un lobo,

mientras el crepitar de las llamas,

me indujo al

ensueño.

Ya allí, lejos de mí misma

y más cerca que nunca

ensoñé con mil y más

aullidos.

Perdida, cegada,

encontrada y otra vez

perdida.

No me arrebataron

sino me despellejaron

de todo rastro humano

que había en mí.

Exhale un suspiro y alcé el vuelo.

Libertad.

Espero que os haya gustado 🙂 Próximamente más cositas. ¡Acepto propuestas, eh! Dejadme vuestra opinión en los comentarios y disfrutad de este viernes 13~